De Sant’Antonio Abate a Pompeya… ¡rumbo al Paraíso!
En una homilía muy bonita, para explicar cómo hay que acoger a Jesús en el corazón, nuestro Padre fundador nos proponía una parábola: nuestro corazón debe estar dispuesto y preparado para acoger a Jesús, tal y como debería estar nuestra casa si fuéramos a recibir la visita del Papa.
